Este restaurante es un gran lugar para probar platos tradicionales mexicanos y disfrutar de algunas deliciosas margaritas. El personal es amigable y acogedor, con algunas opciones de servicio destacadas como la opción de llevar para aquellos que están siempre en movimiento. Aunque el lugar es tendido y acogedor, puede volverse muy ruidoso, especialmente cuando está lleno de estudiantes universitarios y grupos.
Uno de los principales destinos de este restaurante es la variedad de opciones, incluidos platos pequeños, bocados rápidos y cócteles. Sin embargo, el nivel de ruido puede ser un poco demasiado, lo que hace que sea difícil escuchar las conversaciones en ciertos momentos.
La entrada del restaurante accesible en silla de ruedas es un gran rasgo, y las opciones de asiento son abundantes, con ambas áreas interior y exterior disponibles.
En cuanto a destacados, las deliciosas opciones de postre y los cócteles son definitivamente dignos de mención. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el restaurante puede volverse muy concurrido, especialmente durante las horas pico, y se recomienda hacer una reserva para cenar.
La situación del aparcamiento también es un plus, con un estacionamiento gratuito y un aparcamiento gratuito en la calle disponible.