Este lugar es realmente profesional en el tratamiento de mascotas. El personal aquí es cariñoso y comprensivo. Te hacen sentir tranquilo, especialmente cuando estás tratando con un animal enfermo. Las instalaciones están bien mantenidas, limpias y accesibles para sillas de ruedas. Tienen un gran sistema para manejar emergencias, y el personal es conocedor y empático. Sin embargo, los horarios de trabajo podrían ser más flexibles, y algunos clientes han reportado problemas de comunicación en ocasiones. En general, este es un gran lugar para que los dueños de mascotas confíen en su cuidado.
El único problema es que algunos clientes han reportado dificultades en la comunicación, lo que puede ser frustrante, especialmente en situaciones de emergencia. Vale la pena mencionar que el personal es generalmente receptivo y cariñoso, pero ocasionalmente pueden ocurrir malentendidos.