Este lugar es una joya escondida para los amantes del arte. El momento en que entras, estás rodeado de un ambiente contemporáneo y reflexivo. El trabajo del impresor y el fotógrafo es increíblemente impresionante, con cada pieza contando una historia que invita a la reflexión. El edificio en sí, un espacio industrial, suma encanto, haciendo que te sientas descubriendo algo único.
La dedicación de la dueña al arte es evidente en cada aspecto del espacio, desde las exposiciones hasta los talleres y cursos ofrecidos. Su liderazgo en la Asociación de la Obra Serial es testimonio de su dedicación a promover el arte y la cultura.
Un aspecto notable es el hecho de que esta empresa sea propiedad y administrada por una mujer, lo que es un gran ejemplo de empoderar a las mujeres en el mundo del arte. El número de teléfono y el sitio web son fácilmente accesibles, lo que facilita entrar en contacto o aprender más sobre sus proyectos y colaboraciones.
La única área para mejorar podría ser la disponibilidad del espacio los fines de semana, ya que actualmente no está abierto al público. En general, este es un lugar excelente para explorar y experimentar el arte de una manera que es a la vez inspiradora y reflexiva.