Este acogedor café en el edificio 23 de Madrid, en la calle de Moratines, ofrece una experiencia única para los amantes del café. Con una amplia selección de café especializado, tostado en el local, la calidad es por encima de lo promedio, pero no excepcional. El café en sí es bueno, pero algunos clientes han mencionado que puede ser inconsistente. Los precios, sin embargo, son muy razonables, lo que lo convierte en un excelente valor para la calidad y la cantidad de café.Una de las características destacadas de este café es su compromiso con la innovación. Tienen un claro enfoque en el café especializado y están experimentando constantemente con nuevos sabores y técnicas. El ambiente es acogedor y relajante, con un interior acogedor y un área de recepción al aire libre agradable.Algunos clientes han mencionado que el servicio puede ser un poco lento y que el personal no siempre puede hablar inglés. Sin embargo, los propietarios han demostrado una voluntad de escuchar la retroalimentación de los clientes y mejorar sus servicios.El café también es conocido por su ambiente LGBTQ+ amigable, lo que lo hace un lugar popular para miembros de la comunidad. En general, este café es un lugar ideal para tomar un tazón de café y relajarse, pero puede no ser la mejor opción para aquellos que buscan calidad excepcional o una amplia variedad de opciones.Un problema notable es que el decorado del café podría usar un refresco, con algunos clientes que mencionan que las paredes y el techo podrían beneficiarse de una nueva capa de pintura. Sin embargo, esto no resta nada al overall experiencia, y el compromiso del café con la calidad e innovación lo convierte en una visita digna.