He estado en Manolo Bakes en Madrid y tuve una experiencia excelente. El café es muy de moda y tiene un ambiente acogedor. El personal es amable y atento, y la comida es deliciosa. Me gustó especialmente los Manolitos, que son pequeños, suaves y ricos pastelitos. Ofrecen una variedad de sabores, incluyendo chocolate y pistacho. El café también es excelente, y el café tiene un hermoso área de asientos al aire libre. Visité durante la mañana, y no estaba demasiado concurrido, por lo que fue un lugar ideal para trabajar o relajarse.
Sin embargo, el café puede estar muy concurrido durante las horas pico, y puede tomar un rato conseguir una mesa. Además, la situación del estacionamiento no es ideal, y puede ser difícil encontrar un lugar.