Este lugar de negocios tiene una atmósfera acogedora, perfecta para una cena casual o una velada romántica. El personal es amable y atento, con algunos miembros particularmente excepcionales. Sergio, en particular, destaca por su excelente servicio. La comida es un punto destacado, con deliciosas empanadas, milanesas apetitosas y una variedad de otros platos argentinos. El área de asientos al aire libre es un lugar encantador, especialmente en las noches cálidas. Aunque el estacionamiento puede ser un poco desafiante, es un problema menor en una experiencia por lo demás excelente. Un problema es que el restaurante tiene una política de no aceptar grupos grandes, lo que puede ser inconveniente para aquellos que planean cenar con un grupo grande.