Este restaurante mediterráneo de influencia global y estilo elegante es un gran lugar para comer algo, pero tiene algunas áreas que necesitan mejorar. La atmósfera es moderna y acogedora, con instalaciones de iluminación y decoraciones murales únicas que hacen que sea un placer cenar allí. El personal es amable y acogedor, especialmente Karina, que destaca por su excelente servicio. La carta tiene una buena selección de opciones saludables y la comida es deliciosa, con un enfoque en el uso de ingredientes de alta calidad.
Sin embargo, el restaurante tiene algunos problemas que evitan que sea verdaderamente excepcional. Una de las principales preocupaciones es la calidad irregular de la comida. Algunos platos, como la alcachofa con huevo y parmesano, están bien preparados y sabrosos, pero otros, como el pulpo a la plancha, carecen de presentación y sabor. El servicio también puede ser lento en ocasiones, especialmente durante las horas pico.
Otro problema es la fijación de precios. Aunque la carta es razonable, con la mayoría de los platos en el rango de 20-40€, algunos de los artículos de la carta están sobrevalorados. La lista de vinos del restaurante es excelente, con una buena selección de opciones, pero los cócteles son caros.
A pesar de estos problemas, la innovación del restaurante es una gran fuerza. La carta cambia constantemente, con nuevos platos y sabores que se introducen regularmente. La atmósfera también está evolucionando, con la adición de nueva decoración y iluminación.
En general, Makkila es una excelente opción para aquellos que buscan una comida deliciosa y moderna en una atmósfera acogedora. Sin embargo, necesita trabajar en su coherencia y fijación de precios para convertirse en una experiencia gastronómica verdaderamente excepcional.