El restaurante del aeropuerto tiene una ubicación única, ofreciendo un lugar conveniente para que los viajeros coman algo rápido o se reúnan con amigos. El personal es generalmente amigable y atento, y algunos revisores elogiaron su profesionalismo. Sin embargo, la calidad de la comida ha sido un desengaño para algunos clientes, con informes de comidas sobrevaloradas y ofertas de baja calidad. Los precios altos del restaurante pueden deberse a su ubicación en el aeropuerto, pero todavía vale la pena señalar que algunos artículos son bastante caros. Un revisor mencionó que le cobraron extra por una moneda de 2 euros que no fue reconocida por la máquina de pago. A pesar de estos problemas, el servicio y la atmósfera del restaurante han sido elogiados por muchos. Desafortunadamente, la limpieza y la organización del restaurante han sido criticadas por algunos, incluyendo un revisor que informó haber visto personas con mala higiene y personal molesto buscando comida. La falta de limpieza y organización es un problema importante que afecta la experiencia gastronómica general.