Este lugar es una tradicional bar de Madrid que ha estado desde 1947. Se especializa en arenques fritos, y parece que lo hacen bien. El menú es simple, pero los precios son razonables, y la calidad de la comida es generalmente buena. Muchos clientes aprecian el servicio rápido y el ambiente relajado. Algunos visitantes también disfrutan de los vinos y espíritus ofrecidos. Sin embargo, es worth destacar que algunos clientes han reportado recibir un servicio pobre, incluido ser cobrado incorrectamente o tener sus pedidos malturnados. Esto sugiere que el personal podría beneficiarse de algún entrenamiento adicional o atención para asegurarse de que los clientes reciban el alto nivel de servicio que se merecen.