Este es un gran bar tiki con un ambiente único y una amplia variedad de cócteles. El personal es amable y atento, con muchos empleados que van más allá de lo necesario para garantizar una gran experiencia. Joaquín, en particular, es un empleado destacado que proporciona excelentes servicios de manera consistente. Las decoraciones del bar, que incluyen murales kitsch y loros vivos, contribuyen al ambiente divertido y juguetón. Los precios son moderados, con la mayoría de los cócteles cayendo en el rango de €10-20. La única desventaja es el error ocasional con las órdenes, pero el personal es rápido para rectificar el problema. En general, este es un buen lugar para visitar con amigos o como destino para una noche de cita.