El lugar ha recibido comentarios mayormente positivos de los clientes. Es genial ver que han disfrutado de su experiencia y del servicio proporcionado por el personal como Mao, John y Keisy, que son considerados amables y útiles. Sin embargo, hay algunos problemas que necesitan atención. Los clientes han reportado problemas con la calidad de sus productos, como el yogur congelado siendo demasiado líquido o el topping de kiwi teniendo mal sabor. Además, algunos miembros del personal han sido acusados de ser groseros o inútiles, lo que no es bueno para el servicio al cliente. El lugar en sí es pequeño y puede estar abarrotado, lo que puede hacer que el tiempo de espera sea más largo. En general, es un lugar decente para un postre, pero necesitan trabajar en el control de calidad y el servicio al cliente para mejorar su experiencia general.