Este restaurante ofrece una experiencia gastronómica francesa única en un entorno de bistró elegante. La atmósfera es moderna, romántica y silenciosa, lo que la hace adecuada para una variedad de ocasiones. El servicio es generalmente atento y amable, aunque ha habido algunos casos de calidad inconsistente.
La comida es una mezcla de platos franceses tradicionales, incluyendo caracoles, pâté y crepes salados, que suelen ser bien recibidos por los clientes. Sin embargo, ha habido algunas quejas sobre la calidad, con algunos clientes que encuentran que los platos están cocidos en exceso o carecen de sabor.
El restaurante ofrece una variedad de opciones de menú, incluyendo cena, almuerzo y brunch, y los precios son generalmente moderados a altos. La lista de vinos es excelente, y el restaurante ofrece una variedad de opciones de pago, incluyendo pagos móviles NFC, tarjetas de débito, tarjetas de crédito y cheques.
Un problema notable es la inconsistencia en la calidad de la comida, con algunos platos que están cocidos en exceso o carecen de sabor. Además, ha habido algunas quejas sobre el servicio, con algunos clientes que sienten que el personal no fue lo suficientemente atento.
En general, Le Petit Prince es una opción sólida para aquellos que buscan una experiencia gastronómica francesa en Madrid. Aunque puede no ser perfecta, los puntos fuertes del restaurante en atmósfera y servicio hacen que sea una opción valiosa para muchos clientes.