Esta tienda es una opción decente para aquellos que buscan bienes usados. La ubicación es accesible en silla de ruedas y los clientes pueden pagar mediante diversos métodos, incluyendo pagos móviles NFC y tarjetas de crédito. Las horas de funcionamiento de la tienda son relativamente convenientes, con horas extendidas en días laborables y sábados. Sin embargo, el precio parece ser un gran problema para algunos clientes, ya que uno de los revisores expresa su decepción con los precios ofrecidos. La actitud y la profesionalidad del personal también varían, ya que algunos clientes informan un excelente servicio y otros experimentan negligencia. Un problema notable es la tendencia de la tienda a cerrar temprano, como se demostró por un cliente que llegó 15 minutos antes de la hora de cierre solo para ser ignorado. Otro cliente informó un problema al vender un artículo, sintiendo que el personal no era muy profesional y respetuoso.