Este lugar tiene todo - una atmósfera única, personal amigable y una impresionante selección de bebidas. La decoración es un punto destacado, con un ambiente vintage que añade magia a las noches pasadas aquí. El ambiente de la barra, acogedor para la comunidad LGBTQ+, hace que sea un lugar de bienvenida para todos, y el espacio seguro para personas transgénero garantiza que todos se sientan incluidos.La variedad de música y eventos es impresionante, y el equipo siempre está dispuesto a ayudar, como se demostró en la experiencia de un cliente que dejó atrás un artículo valioso. Desafortunadamente, la calidad de las bebidas ha recibido críticas mixtas, con algunos clientes expresando su decepción.Los precios son un poco altos, pero la calidad de la experiencia y los recuerdos hechos aquí hacen que valga la pena. La atmósfera es moderna, pero acogedora y casual, lo que la hace adecuada para grupos y personas individuales por igual. El hecho de que la entrada sea gratuita añade al atractivo de esta joya escondida.La única área de mejora es la inconsistencia en la calidad de las bebidas, pero en general, esta barra es una visita obligatoria para cualquiera que busque una experiencia única y memorable en Madrid.