Este restaurante mediterráneo es un tesoro escondido en la ciudad de Madrid, que ofrece una experiencia de comedor elegante con un toque de decoración retro-chic. El brunch, las copas y los platos españoles clásicos son todos objetos que deben probarse en el menú. El ambiente es moderno, tranquilo y acogedor, lo que lo hace un lugar ideal para reuniones familiares y citas románticas. El restaurante también es muy familiar, con un menú infantil disponible y sillas altas proporcionadas.Una de las características destacadas de este restaurante es su compromiso con la inclusión. Es propiedad de mujeres y amigable con la comunidad LGTBQ+, lo que lo convierte en un espacio seguro y acogedor para todos los clientes.El servicio es de primer nivel, con personal atento y amable que va más allá de lo esperado para asegurarse de que la experiencia de comer sea agradable. La comida también es deliciosa, con muchos clientes que elogian la gran lista de vinos, la selección de té y los postres.Sin embargo, ha habido algunos problemas con la calidad de la comida en el pasado, con algunos clientes que informaron que sus platos estaban cocidos demasiado o insuficientemente condimentados. Además, el restaurante puede ser bastante caro, especialmente para grupos grandes o ocasiones especiales.En general, este restaurante es una buena opción para cualquier persona que busque una experiencia gastronómica única y agradable en Madrid. Con su decoración elegante, su comida deliciosa y su compromiso con la inclusión, es un destino obligatorio para cualquier persona en la zona.Destacado: El compromiso del restaurante con la inclusión y su decoración retro-chic elegante lo convierten en un destino destacado en Madrid. Recomendación: Trate el menú de brunch o uno de los platos españoles clásicos, y no dude en preguntar por las especialidades del día. También, asegúrese de reservar una mesa con anticipación, ya que el restaurante puede llegar a estar muy concurrido, especialmente los fines de semana.