Este bar acogedor del barrio ofrece una amplia gama de opciones, desde desayuno hasta cena, con un enfoque en alimentos y bebidas caseros. El personal es agradable, especialmente cuando se trata de restricciones dietéticas. El bar tiene un ambiente casual, perfecto para un rápido bocado o una comida relajada. Los croquetas de kimchi y las albóndigas son opciones populares, y el vino y el carajillo son muy recomendados. Los precios son razonables, con la mayoría de los platos cayendo en el rango de €10-€20. El bar también acepta reservas y tiene área de estar al aire libre, lo que lo hace un gran lugar para grupos. Un posible problema es la capacidad limitada de asientos, con un máximo de 5 personas por mesa. Esto puede llevar a un ambiente atestado y ruidoso, especialmente los fines de semana.