Este lugar es un hotel de mansiones histórico que ofrece una experiencia única. Los cuartos cálidos y acogedores, el restaurante de la época y la taberna acogedora contribuyen a un agradable ambiente. Sin embargo, la situación actual es que el hotel y el restaurante están cerrados al público, pero el sitio sigue siendo digno de visitar por su belleza. Los visitantes pueden explorar el museo, que es un punto culminante de la experiencia.La limpieza del lugar es una preocupación, con algunos visitantes que lo describen como "abandonado" y "sucio". La iluminación también es un problema, con algunas habitaciones teniendo "poca luz". Sin embargo, otros han descrito el lugar como "una joya" y "precioso".El servicio puede ser inconsistente, con algunos visitantes teniendo una "experiencia desagradable" debido a la actitud del guía. Otros han elogiado al personal, describiéndolos como "amables".