Este lugar es un buen sitio para visitar, pero tiene algunos inconvenientes. La calidad de la comida es media, con algunos platos mejores que otros. Sin embargo, los precios son muy razonables, lo que es un gran plus. La atmósfera es moderna y acogedora, lo que lo hace un gran lugar para una noche casual. Un problema importante es el servicio inatento, con algunos miembros del personal siendo lentos para responder a las solicitudes y ser desagradables. A pesar de esto, el lugar es accesible para sillas de ruedas y tiene una amplia variedad de ofertas, incluyendo comida, bebidas y una atmósfera acogedora para individuos LGBTQ+.
El personal puede ser bastante desagradable, y algunas personas han reportado ser gritadas por los empleados. Este es un problema importante que necesita ser abordado. Por otro lado, el lugar tiene una gran selección de cervezas y una atmósfera acogedora para todo tipo de personas. La actitud del personal es un gran obstáculo, y es una lástima que no pueda ser mejorada.
El lugar también está abierto tarde, lo que es genial para las personas que quieren agarrar un bocado o una bebida después de una noche fuera. Sin embargo, el servicio puede ser lento, especialmente durante las horas pico. Algunas personas han reportado tener que esperar mucho tiempo para ser sentadas o para recibir su comida. En general, este lugar tiene mucho potencial, pero necesita trabajar en su servicio para convertirse en una opción principal en Madrid.