Este lugar es un gran descubrimiento en el trendy barrio de Matadero. La casa de caldera de ladrillo ha sido convertida en un acogedor café que sirve deliciosa pizza, ensaladas y café. La atmósfera es trendy, tranquila e histórica, lo que lo hace perfecto para una cena o almuerzo relajante con amigos o familiares. El menú ofrece una variedad de opciones, incluyendo platos vegetarianos y veganos, y los precios son razonables, especialmente considerando la alta calidad de la comida.Una de las características destacadas de este café es su terraza bar, que es perfecta para disfrutar de una bebida o comida en un día cálido. El personal es amable y atento, y el servicio es rápido y eficiente.Sin embargo, hay un problema que debe ser abordado: el café puede ser bastante ruidoso, especialmente cuando está lleno. Esto puede hacer que sea difícil mantener una conversación con tu grupo, y algunos clientes pueden encontrarlo distraído.En general, recomendaría mucho este café a cualquiera que busque una gran experiencia gastronómica en el barrio de Matadero. Solo ten en cuenta que puede ser ruidoso y trata de planificar tu visita en consecuencia.El compromiso del café con la sostenibilidad y su modelo de negocio propiedad de mujeres también son notables. El menú ofrece una variedad de opciones saludables y orgánicas, y el café utiliza prácticas ambientalmente amigables en sus operaciones diarias.La única desventaja de este café es su falta de atención al detalle cuando se trata del servicio al cliente. Algunos clientes han reportado haber sido tratados mal por el personal, lo que es decepcionante considerando la excelente reputación del café.En términos de accesibilidad, el café es accesible para sillas de ruedas, con una rampa que conduce a la entrada y un baño accesible para sillas de ruedas. El café también tiene una política de mascotas, permitiendo que los perros sean traídos dentro y fuera.