Este lugar es un sitio maravilloso para una comida relajada con la familia y los amigos. El ambiente relajado, con mesas al aire libre disponibles, lo hace perfecto para una cena o almuerzo casual. La variedad de opciones, incluyendo sidras asturianas, tapas tradicionales, estofados y mariscos, es impresionante.
El servicio de alta calidad es digno de mención, con miembros del personal como Kevin, Fátima y Aurora que proporcionan una atención excepcional y aseguran que cada huésped se sienta como en casa. Parece que se sienten orgullosos de su trabajo y realmente se preocupan por brindar una excelente experiencia a sus clientes.
El lugar es fácilmente accesible, con opciones de estacionamiento disponibles cerca. La conexión a Wi-Fi es fuerte, lo que lo hace un gran lugar para tomar un rápido bocado y mantenerse actualizado sobre el trabajo o las redes sociales. El baño es limpio y bien mantenido, lo cual siempre es un punto a favor.
Sin embargo, un problema es que la zona de asientos cerca de la barra no estaba disponible para un cliente con reserva, lo que causó algunas molestias. Sin embargo, el problema se resolvió rápidamente y el cliente elogió la comida y el servicio.
En general, este lugar es un tesoro escondido en la ciudad, que ofrece una mezcla única de cocina tradicional y moderna a un precio muy razonable. Con su ambiente acogedor y servicio excepcional, no es de extrañar que haya obtenido tasas tan altas de los clientes.