Este lugar es un punto popular para la cocina mediterránea, con un ambiente acogedor y tendencia que atrae a turistas y locales por igual. El menú ofrece una variedad de opciones, incluyendo falafel, crêpes y meze, lo que lo convierte en una excelente opción para aquellos que buscan opciones sin gluten y veganas. Los precios son razonables, con la mayoría de los platos cayendo en el rango de €10-20.El personal es amigable y atento, y el servicio es rápido y eficiente. Los propietarios se vanaglorian de su establecimiento, con un revisor notando que el servicio personalizado es "magnifico". El ambiente es animado, con niveles de ruido moderados y una multitud joven.Mientras que el lugar es pequeño, es un gran lugar para comer solo o reunirse con amigos. El decorado es ecléctico, con muebles desparejos y arte de pared inusuales. Algunos revisores notan que puede estar muy concurrido, especialmente los fines de semana, pero el tiempo de espera suele ser razonable.Un problema a tener en cuenta es la climatización, que puede ser un problema durante los días de verano calurosos. Sin embargo, los propietarios están al tanto del problema y están trabajando para resolverlo.En resumen, este lugar es una excelente opción para aquellos que buscan una cocina mediterránea deliciosa y asequible en un ambiente animado y de moda.