Este lugar parece ser una opción decente para aquellos que buscan una comida o snack en un lugar céntrico. El café está bien ubicado en la calle de Diego de León, lo que lo hace un lugar conveniente para aquellos en la zona.
Las opciones de servicio se limitan a comer en el local, pero el personal parece ser amigable y atento. Sin embargo, algunos clientes han reportado recibir un mal servicio y ser tratados de manera grosera por el personal.
La calidad de la comida es promedio, con algunos clientes elogiando el sabor y otros quejándose de la calidad. Los precios son un poco altos, especialmente considerando las porciones pequeñas.
Un problema notable es la inconsistencia en los precios, con algunos clientes siendo cobrados más por los mismos artículos en diferentes días. Esto puede ser frustrante para los clientes que sienten que están siendo sobrecargados.
A pesar de estos problemas, el café tiene sus seguidores, y algunos clientes han reportado disfrutar de sus comidas y encontrar la atmósfera acogedora. Sin embargo, hay margen para mejorar, especialmente cuando se trata de servicio al cliente y consistencia en los precios.