Este café al estilo cubano es una visita obligatoria en la ciudad de Santander. En cuanto entras, te recibe el aroma de la deliciosa cocina cubana. La carta ofrece una variedad de opciones apetitosas, pero la estrella del espectáculo es sin duda el pan con lechón, un sandwich cubano clásico que es simplemente divino. La combinación de cerdo tierno, piel crujiente y pan suave es una combinación perfecta. Los precios son muy razonables, con la mayoría de los platos en el rango de 1-10€. El personal es amable y acogedor, y la atmósfera es acogedora y relajada. Un posible inconveniente es que el servicio puede ser un poco lento a veces, pero vale la pena esperar. En general, este café es una joya oculta que vale la pena visitar.La calidad de la comida es de primera categoría, con cada plato preparado y presentado con pericia. Las porciones son generosas y los sabores son audaces y emocionantes. Los precios son muy razonables, lo que lo convierte en una excelente relación calidad-precio. La innovación de la carta es impresionante, con una variedad de opciones únicas y deliciosas para probar. Sin embargo, el servicio puede ser un poco irregular a veces, con algunos miembros del personal más atentos que otros. A pesar de esto, la experiencia general vale la pena, y recomendaría este café a cualquiera que busque una experiencia gastronómica única y deliciosa.