La visita a esta ubicación de KFC fue una experiencia agradable. La comida era deliciosa y las porciones eran generosas. El menú ofrecía una variedad de opciones, incluyendo combos y guarniciones, lo que fue genial para una salida familiar. El restaurante estaba limpio y bien mantenido, con una atmósfera acogedora que era perfecta para una comida casual.El personal era amable y atento, con algunos de ellos yendo más allá para asegurarse de que los clientes tuvieran una gran experiencia. Tania, en particular, fue mencionada varias veces por ser extremadamente útil y proporcionar un servicio excelente.Sin embargo, hubo un problema con la visita: el restaurante cerró un poco antes de lo esperado, lo que fue una sorpresa para un cliente que había llegado justo unos minutos antes del horario de cierre anunciado. Sería útil si el restaurante pudiera aclarar sus horarios de cierre más claramente para evitar cualquier confusión.En general, esta ubicación de KFC fue un gran lugar para agarrar un bocado rápido o reunirse con amigos y familiares. Con su deliciosa comida, atmósfera acogedora y personal amable, definitivamente vale la pena visitar.