Este restaurante y ubicación de entrega de alimentos tienen resultados mixtos. El ambiente casual es adecuado para niños y el restaurante es accesible para sillas de ruedas. Ofrecen una variedad de opciones, incluyendo picoteos rápidos y envíos. Las horas de trabajo son consistentes a lo largo de la semana, con las mismas horas en todos los siete días. El restaurante acepta diferentes formas de pago, incluyendo pagos móviles con NFC, tarjetas de débito y tarjetas de crédito. En cuanto a la calidad, la experiencia es un golpe o una falta, ya que algunos clientes describen el alimento como "desagradable" y "no comestible", mientras que otros lo alaban. Las porciones parecen ser una preocupación, con uno de los clientes quejándose del pequeño tamaño del kebab. La calidad del alimento puede variar mucho, dependiendo de la orden. El precio es generalmente considerado un buen valor, ya que la mayoría de los clientes pagan alrededor de 1-10 euros por persona. Sin embargo, han habido instancias de clientes que han sido sobrecargados o cobrados por artículos incorrectos. El menú del restaurante ofrece variedad de opciones, pero parece que los artículos pueden ser inconsistentes en calidad. Un problema importante es la atención inconsistentemente y a menudo pobre. Muchos clientes han informado ser ignorados, ser hablado con rudeza y tener sus órdenes tomadas incorrectamente. El personal parece no estar capacitado y sin cuidado. El servicio de entrega de alimentos también está plagado de retrasos y errores, con algunos clientes esperando más de una hora por sus órdenes.