Este es un pequeño almacén genial con una amplia variedad de juegos retro y artículos de coleccionista. El personal es amable y conocedor, y tienen una gran selección de artículos raros y de difícil encuentro. El almacén es acomodador y tiene una entrada accesible en silla de ruedas, lo que es un gran plus. Uno de los únicos inconvenientes es el precio, que puede ser un poco más alto de lo que podrías encontrar en otros almacenes. Sin embargo, la selección y el servicio lo hacen muy vale la pena una visita. Está preparado para dedicar un tiempo a recorrer las estanterías, ya que el almacén es pequeño pero está lleno de sorpresas.