Resumen
Mis abuelos comenzaron este negocio familiar hace cuarenta y cinco años con una pequeña tienda. Cambiaron el negocio por completo y se lanzaron a la aventura del damasquinado Toledano. Fue una decisión importante pero de nuevo apostaron por ella y en apenas unos días el espacio se llenó de damasquino, espadas, cuchillos, mantones, peinetas…Gracias a su esfuerzo y su trabajo la tienda se ha mantenido hasta hoy en día, su legado pasó a mi madre quien me ha hecho partícipe de la misma y con la ilusión de retomar la labor que hicieron mis abuelos decidimos reformarla para adaptarla a los nuevos tiempos. Somos una nueva generación y queremos seguir ofreciendo a quienes visitan esta Ciudad Imperial aquello a lo que mis abuelos dedicaron su vida.