Este lugar es un sitio acogedor para niños y adultos. El ambiente es cálido e invitador. Las actuaciones son de primera clase, y los eventos en vivo siempre son emocionantes. El recinto es accesible en silla de ruedas, lo que es un gran plus. Sin embargo, algunos visitantes han mencionado que la señalización podría mejorar, especialmente para personas con discapacidad de movilidad. El personal es amable y acogedor, y los precios son muy razonables. El único problema es el control de temperatura inestable, que puede volverse muy frío, especialmente en invierno.