Este vibrante diner estadounidense es un gran lugar para tomar una deliciosa comida. La calidad de la comida es buena, con deliciosos bocadillos y buenas patatas. Sin embargo, la calidad puede ser inconsistente en algunas ocasiones y algunos platos son mejores que otros. Los precios son un poco altos, pero las porciones son generosas y la comida es merecedora. La innovación del menú es buena, con algunas opciones únicas y platos americanos clásicos. El ambiente es animado y divertido, con un gran área de asiento al aire libre. Sin embargo, un problema a tener en cuenta es que el restaurante puede ser un poco ruidoso y concurrido en algunas ocasiones, lo que hace difícil mantener una conversación. En general, es un gran lugar para tomar una comida informal o una noche divertida con amigos.