Este lugar es una joya en Tres Cantos, que ofrece una amplia variedad de deliciosos platos chinos que satisfarán cualquier antojo. El servicio es de primera categoría, con personal amable y atento que te hace sentir como en casa. La atmósfera es acogedora e íntima, lo que la hace ideal para una velada romántica o una noche con amigos. El restaurante también es muy acogedor, con un ambiente amistoso con la comunidad LGBTQ+ y mascotas permitidas en el exterior. El estacionamiento es gratuito y conveniente, lo que facilita la entrada y salida.
La carta es extensa, con muchas opciones para elegir, incluyendo opciones vegetarianas y veganas. La comida se elabora con ingredientes frescos y se cocina a la perfección. La selección de té también es impresionante, con una variedad de sabores para elegir.
Una cosa a tener en cuenta es que la calidad de la comida ha sido inconsistente en el pasado, con algunas reseñas que mencionan que ha disminuido en los últimos tiempos. Sin embargo, la mayoría de las reseñas son abrumadoramente positivas, con muchos clientes elogian el servicio y la comida.
En general, este restaurante es una visita obligatoria para cualquiera que busque una excelente experiencia gastronómica en Tres Cantos. Los precios son razonables y las porciones son generosas, lo que lo hace una excelente relación calidad-precio por la calidad y cantidad de comida que recibes.