Este restaurante tiene un buen equilibrio entre calidad y precio. El restaurante ofrece una versión moderna de platos peruanos tradicionales, lo que es un toque agradable. El ambiente es trendy y tranquilo, lo que lo convierte en un buen lugar para salir por la noche. El servicio es atento y conocedor, lo que suma a la experiencia en general. Sin embargo, hay una cosa que destaca como un problema potencial: la falta de aire acondicionado en noches de verano calurosas. Si bien el restaurante tiene un ambiente acogedor e íntimo, el calor puede hacer que algunos clientes se sientan incómodos.