Esta ubicación, sede corporativa de ING España, ha recibido reseñas mixtas de los clientes. Mientras que algunos aprecian sus características como accesibilidad para sillas de ruedas y servicios de banca en línea, muchos han expresado frustración con la calidad del servicio del banco. Los clientes han reportado dificultades para hablar con representantes de atención al cliente, tiempos de espera prolongados y problemas no resueltos con la gestión de cuentas. Algunos incluso han acusado al banco de ser inútil y no dispuesto a resolver problemas. A pesar de sus afirmaciones de ser una experiencia de "banca fresca", ING España parece no haber cumplido con las expectativas de muchos clientes. La única forma de obtener una mejor experiencia es no tener problemas. El problema más notable es la calidad del servicio al cliente, que parece ser un gran decepción para muchos clientes. Además, la falta de transparencia y comunicación ha llevado a desconfianza entre los clientes, lo que les dificulta resolver problemas de manera eficiente. Las calificaciones de precios e innovación faltan, ya que no hay suficiente información disponible para emitir un juicio sobre estos aspectos. En general, parece que la sede corporativa de ING España tiene un margen significativo de mejora en términos de servicio al cliente y comunicación.