El Colegio de Abogados de Madrid, ubicado en el edificio 9-11 de la calle Serrano en Madrid, ha recibido críticas mixtas. Por el lado positivo, la asociación es amigable con la comunidad LGBTQ+ y tiene una entrada y un baño accesibles para sillas de ruedas. Sin embargo, varios clientes han reportado una mala comunicación y largos tiempos de espera por teléfono. Algunos incluso han tenido sus llamadas colgadas después de esperar un período prolongado. Un cliente mencionó que se sintió incompetente e informado por el personal. La reputación de la asociación también se ha visto dañada por denuncias de discriminación y mal servicio. Aunque ha habido algunas reseñas positivas, con un cliente que elogió la educación y el compromiso del personal, la experiencia general parece estar empañada por una mala comunicación y un servicio ineficiente. Un problema destaca: el sistema telefónico de la asociación parece estar fallando, lo que causa largos tiempos de espera y colgadas. Esto es una preocupación significativa, ya que parece ser un problema recurrente que afecta a muchos clientes.