Esta es una ubicación cultural encantadora que ofrece una experiencia única para los visitantes. El edificio mismo tiene un estilo neoclásico, que es impresionante, pero lo interesante es que en realidad es una obra del segundo semestre del siglo XIX, no del período neoclásico. Las dimensiones del templo son efectivamente de oro, y el estilo neoclásico es un auténtico deleite. Las vistas desde el templo son impresionantes, y la escultura de La Virgen con el Niño en la fachada es impresionante.
Sin embargo, parece haber un pequeño malentendido en cuanto al período del edificio.