Este lugar es una visita obligatoria para aquellos que buscan una conexión espiritual. La atmósfera cálida y acogedora hace que sea fácil sentirse como en casa. El personal es increíblemente amigable y realmente se preocupa por sus invitados. El lugar está bien mantenido, con un entorno limpio y cómodo. Las instalaciones son limitadas, pero la entrada accesible para sillas de ruedas facilita que todos se unan.
El lugar tiene un fuerte sentido de comunidad, con una variedad de servicios y eventos para satisfacer todos los gustos. Desafortunadamente, parece que el lugar actualmente no está abierto durante la mayoría de los días de la semana, con horarios limitados el jueves y domingo.