Esta hermosa iglesia católica es una visita obligatoria para los viajeros que buscan cultura e historia. Su impresionante interior es un verdadero milagro, con altos arcos de estilo gótico y mudéjar que enmarcan un espléndido órgano. La iglesia es accesible para sillas de ruedas, lo que la hace accesible para todos. Sin embargo, vale la pena señalar que algunos visitantes han reportado una falta de decoración en el exterior, lo que puede ser engañoso. A pesar de esto, la atmósfera pacífica en el interior es un refugio bienvenido del ajetreo y el bullicio de la ciudad. La iglesia es gratuita para visitar y se puede explorar libremente, siempre y cuando no haya un servicio en curso. En general, es un lugar hermoso e histórico que definitivamente vale la pena visitar.