Esta escuela secundaria pública de Madrid ha recibido opiniones mixtas de los estudiantes y los padres. La calidad de la educación de la institución es decente, con algunos estudiantes elogiando a sus profesores y las instalaciones. Sin embargo, otros han criticado la gestión de la escuela, citando problemas de comunicación y falta de respeto por los estudiantes. La infraestructura de la escuela también es un problema, con algunos estudiantes quejándose del estado de los edificios y el equipo. Mientras que algunos estudiantes han tenido experiencias positivas con los programas de formación profesional de la escuela, otros han informado de una formación pobre y la falta de oportunidades. A pesar de estos problemas, la cafetería de la escuela es un punto destacado, con algunos estudiantes elogiando la calidad de la comida y el servicio amable. En general, la escuela es promedio en términos de calidad general, pero tiene espacio para mejorar en términos de gestión e infraestructura. El mayor problema es la falta de comunicación y organización, que puede llevar a la confusión y la frustración de los estudiantes. Esto es evidente en la crítica de la gestión de la escuela en la planificación de las clases y las ausencias de los profesores. Mientras que algunos estudiantes han elogiado a profesores individuales, otros han estado decepcionados por el énfasis de la escuela en el chisme y la socialización sobre el logro académico.