Esta ubicación es una pequeña pensión con algunas habitaciones y una zona de comedor acogedora que sirve platos tradicionales españoles. El ambiente es cálido y acogedor, lo que lo hace una buena opción para aquellos que buscan un descanso relajante. El menú ofrece varias opciones, incluidas platos vegetarianos y comida a altas horas de la noche, lo cual es un plus. La ubicación también es amigable con la comunidad LGBTQ+ y accesible en silla de ruedas.Sin embargo, han habido algunos problemas con el servicio. Algunos huéspedes han informado dificultades para obtener ayuda cuando la necesitan, ya que el personal puede no estar presente en el lugar. Además, las porciones de comida pueden ser bastante pequeñas, lo que puede no satisfacer a todos los comensales.El restaurante es propiedad y está gestionado por una entidad diferente, a pesar de seguir usando el nombre antiguo, lo que puede llevar a la confusión entre los clientes. Es esencial aclarar esto al hacer una reserva o planificar una visita.En resumen, esta ubicación tiene sus virtudes y debilidades, y es crucial ser consciente de los posibles problemas al decidir visitarla. A pesar de estas desventajas, el encanto único y la cocina española tradicional la convierten en una experiencia digna de considerar para aquellos que disfrutan de un ambiente acogedor y rústico.