Este lugar es un tesoro escondido. El ambiente cálido y acogedor del alojamiento, construido sobre una bodega del siglo XVIII, es simplemente invitador. Las habitaciones y apartamentos están limpios y bien equipados, con servicios como Wi-Fi gratuito y aire acondicionado. La spa es un lugar excelente para relajarse y rejuvenecer. El restaurante sirve platos deliciosos y el personal es amable y acogedor. La ubicación también es conveniente, con una tienda de comestibles y una cafetería cerca. Uno de los inconvenientes es que el alojamiento no tiene ascensor, lo que puede ser un problema para los huéspedes con problemas de movilidad.