Este hotel está ubicado en una excelente ubicación, ofreciendo vistas impresionantes de la ciudad y el puerto. El servicio es generalmente amable y atento, con empleados como Alexandra y Paula que van más allá de lo necesario para garantizar que los huéspedes tengan una gran experiencia. Sin embargo, han habido casos de servicio pobre, con algunos huéspedes que informaron de largas colas y que les pidieron que se marcharan sin ser informados del horario de cierre.