El lugar ofrece cuartos sencillos en un albergue familiar y casual. Tiene un bar y vistas a la montaña, lo que lo hace un gran lugar para los amantes de la naturaleza y los excursionistas. El albergue es apto para niños, con aparcamiento gratuito y Wi-Fi disponible. El personal es increíblemente amable y la comida es casera y deliciosa. Muchos huéspedes han elogiado la atmósfera pacífica del lugar y las impresionantes vistas de los Pirineos.
Algunos huéspedes han mencionado que el albergue es una gran relación calidad-precio, con habitaciones cómodas y limpias. La ubicación cerca de las zonas de esquí lo hace ideal para los deportes de invierno. Sin embargo, un huésped tuvo una mala experiencia porque le dijeron dos días antes de su viaje que el albergue estaba completamente reservado, a pesar de haber reservado una habitación.
El albergue ha recibido numerosas reseñas positivas, con muchos huéspedes que elogian al personal amable, la comida deliciosa y las habitaciones limpias. Sin embargo, hay una falta de información sobre la innovación del lugar.