El hospital tiene un sistema bien organizado para pagos, permitiendo a los clientes pagar con tarjetas de crédito, pagos móviles NFC o tarjetas de débito. El establecimiento tiene baños, estacionamientos y entrada accesibles para sillas de ruedas, lo que lo hace conveniente para personas con discapacidades. El personal es profesional y algunos empleados, como Laura y Ángel del departamento de traumatología, brindan atención y servicio excelentes. Sin embargo, el hospital ha recibido retroalimentación negativa de algunos pacientes en cuanto a la calidad de la atención, particularmente del departamento de traumatología. Algunos pacientes han reportado maltrato, tiempos de espera prolongados y falta de empatía de parte de cierto personal médico, incluyendo al Dr. Beatriz Valero Serrano del departamento de atención urgente. Además, las instalaciones del hospital parecen estar desactualizadas y algunos pacientes se han quejado de la limpieza y el estado de las habitaciones.