Esta ubicación de negocios ha recibido reseñas mixtas de los clientes. Mientras que algunos han tenido buenas experiencias con el personal y el personal técnico, muchos han informado un trato pobre, largas esperas y una falta de empatía. Un cliente incluso tuvo que esperar más de una hora para una consulta con una cita programada. Las instalaciones, como el cuarto de lactancia, también han sido criticadas por ser insalubres y carecer de comodidades básicas. Por otro lado, la voluntad del hospital de aceptar pagos móviles NFC y tarjetas débito/tarjeta de crédito es un plus. Sin embargo, los altos precios cargados por el hospital privado pueden ser un disincentivo para algunos clientes. La falta de innovación y tecnología moderna del hospital, como un sistema de comunicación adecuado, también es un problema notable. En general, la calidad del servicio y el tratamiento recibido por los clientes ha sido constantemente pobre.