Este hospital ha recibido numerosas quejas sobre la calidad del servicio, con muchos pacientes expresando frustración con los tiempos de espera largos, el mal trato y la falta de profesionalismo del personal médico. Algunos pacientes han informado sentirse despreciados y no atendidos, mientras que otros han experimentado errores médicos graves. Las comodidades del hospital, como los accesos en silla de ruedas y los aseos limpios, no son suficientes para redimir su mala reputación. No se ha informado sobre los precios de los servicios, pero la falta de atención a las necesidades de los clientes sugiere que los precios no pueden ser competitivos. La innovación del hospital también es desconocida, pero su dependencia de sistemas y procedimientos obsoletos plantea interrogantes sobre su compromiso de mantenerse actualizado con los avances médicos. En general, este hospital parece estar luchando por proporcionar una atención adecuada a sus pacientes, y sus calificaciones bajas reflejan su mala actuación. El único comentario positivo recibido fue sobre el buen servicio proporcionado por un médico en particular, pero esto es un incidente aislado y no cambia la visión general.