La ubicación de la empresa está en un lugar excelente, cerca del centro de Segovia y cerca del famoso Acueducto. Sin embargo, la calidad de los alojamientos es deficiente. Las habitaciones son pequeñas y no están bien mantenidas, con problemas como colchones crujientes y duchas inoperativas. La señal del Wi-Fi es débil y algunas habitaciones ni siquiera la tienen. El decorado está desactualizado y carece de cualquier toque personal.