La ubicación ofrece una experiencia única de interactuar con caballos rescatados en un entorno hermoso y pacífico. Los caballos parecen estar bien cuidados y amados por el personal, que es apasionado por su trabajo. Los recorridos panorámicos realizados durante las cabalgatas son impresionantes, con vistas al mar y paisajes circundantes impresionantes. El personal es knowledgeable y dedica tiempo a explicar la historia y el contexto de cada caballo, lo que hace que la experiencia sea más significativa y disfrutable. Los visitantes también pueden ayudar a alimentar y acariciar a los caballos, lo que aumenta la conexión emocional con estas criaturas magníficas. El único inconveniente es el enfoque inicial a la ubicación, que puede ser desafiante debido a las obras de infraestructura. Sin embargo, la experiencia en sí misma es digna de esfuerzo. Se recomienda a los visitantes que reserven directamente con las cuadras para evitar cargos adicionales y garantizar una experiencia suave. El personal proporciona el equipo necesario, incluidos cascos de equitación y redes para el cabello, lo que lo hace accesible a los jinetes de todos los niveles. La experiencia en general es conmovedora y inolvidable, lo que la hace una visita obligatoria para los amantes de los animales y aquellos que buscan una aventura única.