Este lugar tiene una atmósfera acogedora y una amplia variedad de pasteles y tortas. Las opciones de desayuno son abundantes y deliciosas. Sin embargo, el servicio puede ser lento y desorganizado a veces. Los dueños son muy amables y receptivos a los comentarios de los clientes. También son amigables con la comunidad LGBTQ+ y tienen una terraza para sentarse al aire libre. Los precios son razonables y aceptan varios métodos de pago, incluyendo pagos móviles NFC.
Los dueños parecen estar trabajando duro para mantenerse al día con la demanda, pero a veces se nota en el servicio. Sin embargo, son muy apologéticos y tratan de compensar. Los pasteles y tortas se hacen en casa y los dueños se sienten orgullosos de su calidad. La ubicación es conveniente, con un estacionamiento gratuito y una vista de la iglesia cercana.
En general, este es un gran lugar para desayunar o tomar un refrigerio, con una atmósfera cálida y acogedora. Sin embargo, prepárense para un servicio lento y un poco de caos a veces.