Este restaurante de fusión japonés-peruana es una visita obligatoria para los amantes de la comida en Madrid. La ambientación es moderna y silenciosa, lo que lo hace un lugar perfecto para una cena o almuerzo relajado. El restaurante también es accesible para sillas de ruedas, lo que garantiza que todos puedan disfrutar de la deliciosa comida. El servicio es atento y amigable, con un toque personal que te hace sentir bienvenido.La comida es uno de los aspectos destacados del restaurante, con un enfoque en el uso de ingredientes frescos y de alta calidad. La carta ofrece una variedad de opciones, incluyendo sushi, platos pequeños y postres. Los precios son razonables, con la mayoría de los platos en el rango de 20-40 euros.Una de las características destacadas de este restaurante es su compromiso con el uso de ingredientes locales. Los chefs se esfuerzan por seleccionar los productos más frescos, lo que resulta en una experiencia gastronómica única y sabrosa. El restaurante también tiene una atmósfera acogedora y casual, lo que lo hace un lugar ideal para familias o grupos de amigos.Sin embargo, un problema que algunos clientes han señalado es el corte grueso del pescado en algunos platos. Aunque el chef ha asegurado a los clientes que el pescado es fresco y de alta calidad, algunos clientes lo han encontrado demasiado grueso y abrumador.En general, este restaurante es una joya oculta en Madrid, que ofrece una experiencia gastronómica única y deliciosa. Con su servicio atento, atmósfera acogedora y compromiso con el uso de ingredientes frescos, es una visita obligatoria para cualquiera que busque una gran comida.