Esta heladería y café acogedor se encuentra en un área tranquila de la ciudad de Candás, lo que lo convierte en un lugar ideal para relajarse y disfrutar de un delicioso postre. El edificio en sí es moderno y bien mantenido, con un ambiente acogedor que te hace sentir a gusto.
La heladería ofrece una amplia variedad de sabores de helado de alta calidad, hechos con ingredientes frescos y naturales. El helado es cremoso y rico, con una buena proporción de sabores. La porción es generosa, lo que lo hace un buen valor para el precio.
El menú también incluye una variedad de platos dulces y salados, desde pasteles españoles tradicionales hasta creaciones más modernas. El alimento es preparado y presentado con habilidad, lo que lo hace un placer comer.
La sección de café de la heladería es acogedora e íntima, con asientos cómodos y un ambiente cálido. El personal es amable y atento, asegurándose de que tengas todo lo que necesitas.
Algo que hay que tener en cuenta es que la heladería puede estar muy concurrida durante las horas pico, y el servicio puede ser un poco lento como consecuencia. Sin embargo, esto es un problema menor en una institución excelente en lo demás.