Este lugar ha estado prestando servicios a la comunidad como centro de reciclaje durante un tiempo. El personal es generalmente útil, pero algunos clientes han reportado que pueden ser un poco desdeñosos o no responder a sus consultas. Las opciones de reciclaje se limitan a electrónica, lo que puede no ser suficiente para todos. Los precios son razonables, pero algunos clientes se han quejado de la forma en que se mide y deduce el peso de los materiales. La limpieza del centro también podría mejorarse, ya que algunos clientes mencionan que el área puede estar bastante desordenada y sucia. A pesar de estos problemas, el lugar ha recibido elogios por su valor general por el dinero y la profesionalidad del personal. El propietario ha respondido a algunas de las quejas, explicando los procedimientos establecidos para pesar y calcular el valor de los materiales. Parece que el centro está comprometido con la mejora, pero se necesita hacer más para abordar las preocupaciones de sus clientes.